¿Cómo se vive la crisis del COVID-19 desde el exterior?

Domingo, 10 Mayo, 2020 - 18:37

Aunque la actual crisis sanitaria nos afecta a todos y ha alterado las vidas de la mayoría de personas, la manera en cómo ésta se vive depende de muchos factores. Uno de ellos es el hecho de vivir lejos de tu país y de tus seres queridos. 

Muchos de los catalanes y catalanas que residen en el extranjero tenían ya billetes de vuelo reservados para disfrutar de las vacaciones de Semana Santa o de verano en casa. Otros, además de planear visitas a familiares y amigos - siempre demasiado cortas pero aprovechadas al máximo -, estaban ya en proceso de preparar su regreso más o menos definitivo.

Cambio de planes inesperado por culpa de la pandemia

“Tenía pensado ir a Barcelona en junio, pero es casi imposible que esto sea posible en la situación actual. Se echa de menos el contacto con los colegas y con la gente en general, todo se ha vuelto muy aséptico.” Eduard lleva ya cuatro años trabajando en Ámsterdam, donde las medidas contra el coronavirus son menos estrictas que en España. Trabaja en la industria farmacéutica, ahora desde casa, pero a largo plazo le gustaría regresar a Barcelona para seguir creciendo profesionalmente.

Igual que Eduard, muchos emigrantes ven ahora más difícil su retorno. Estar lejos en momentos de incertidumbre generalizada, puede aumentar dudas y ansiedad. Además, todo indica que, en la nueva normalidad, los viajes internacionales van a ser menos frecuentes - al menos al principio - por lo que las visitas a la familia resultarán más complicadas. 

El objetivo es el mismo: volver, pero cuando se pueda

Sin embargo, aunque el regreso en condiciones óptimas va a ser más difícil a corto y medio plazo, muchos emigrantes están aún más convencidos de querer volver a su tierra. Este es el caso de Maite, originaria de Granollers, que vive en Irlanda desde hace 15 años. Maite tiene un trabajo fijo y bien remunerado pero tiene muy claro que su objetivo es el de volver porque quiere estar cerca de su familia. “Esta situación ha hecho que tenga todavía más ganas de volver. Mi situación aquí no es del todo mala, ya que mi trabajo está asegurado, pero la incertidumbre de qué va a pasar me crea bastante ansiedad. Me preocupa mucho sobretodo el tema de poder viajar”.

A Ana, una joven de Mataró, el COVID-19 la pilló trabajando de au-pair en una pequeña ciudad suiza. Explica que al principio del confinamiento se agobió un poco y se planteó regresar de inmediato, pero que se le pasó pronto. Su plan es volver a Barcelona más adelante, cuando todo esté más tranquilo, para estudiar y trabajar. Ahora, confiesa que lo que más echa de menos “tanto con COVID-19 como sin él, es el mar, el poder escuchar las olas y sentir el olor a sal”.

Desde el programa Retorn amb Oportunitats se da apoyo a los emigrantes con alguna vinculación con Barcelona y su área metropolitana que quieran retornar, un acompañamiento integral que incluye desde orientación laboral, a la resolución de dudas puntuales. Para formar parte de este plan pionero en Cataluña ya puedes registrarte.
 

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